2017-07-08

Lluvia y Sed

Querida tú:
La magia del primer amor radica en la idea de que nunca va a acabar. Con los años descubres, a punta de golpes y corazones rotos, que todo acaba.
Un día te encuentras a la mitad de tu vida, miras alrededor, las imágenes son conocidas, cómodas y amables. Aceptas que la vida no tiene orden ni partitura pero decides continuar el viaje.
Sabes que en el universo las historias se repiten. Así como todos los hombres nacen, todos mueren. Los personajes cambian de nombre y de lugar, pero argumento es siempre el mismo. 
Conoces las historias de amor y deseo, estás familiarizado con ellas. Sabes que se ha repetido muchas veces, como las historias de odio, gloria y conquista; entiendes que no hay singularidad en este universo. Lo que pasa una vez puede que no vuelva a pasar, pero lo que pasa dos veces, siempre ocurre una tercera vez, lo que significa que las historias de amor se encontraran acompañando a la humanidad hasta que el último aliento salga del último pulmón del último hombre o mujer que abandone la existencia.
Cierto día miras tu piel, no es tan verde como antes, las ramas de tu pecho comienzan a marchitarse y secarse, cronos es hermoso pero implacable. Buscas en los labios de las mujeres comunes saliva para abrevar tus ramas debido a tu incipiente necesidad de humedad, las bebes con la esperanza de no secarte hasta el tuétano. Tienes hambre y sed, pero no tienes urgencia de alimento, quieres saciar ésta lengua seca como piedra al sol. Sin esperanza alguna, la última gota abandona tu cuerpo. En ese momento ya no tienes sed pues te has convertido en la sed misma.
Has leído en los libros que el amor a veces entra por los ojos de los reyes, los emperadores y hasta los dioses, para llegar a la manzana de su pecho en donde el amor fecunda la semilla en su interior. De la cual, en contadas ocasiones germina una flor. Por esta flor tan extraña, se han perdido reinos enteros, los hombres se han vuelto locos y más de una guerra ha sido desatada. 
Has visitado y explorado muchos pares de ojos, muchos labios, has buscado en decenas de obscuras noches a Helena de Troya con la esperanza de que con ayuda de su humedad, se logre fecundar tu estéril semilla. Finalmente te envuelves en tu sequedad, detienes la búsqueda, construyes tu casa y dejas de soñar.
Sin embargo, un día, la vida te confirma la ausencia de sentido (para variar) al obrar un milagro: de la nada y de repente llueve. Los diamantes de las noches deciden dejar caer sobre el suelo la más hermosa de todas las lluvias.
Esta lluvia tiene forma de mujer-niña. La observar y parece que la conoces desde siempre. Entra por tus ojos y viaja por tu cuerpo humectando tu seco corazón.Eres sed y ella es lluvia.
No sabes nada de ella, no sabes de qué río viene o a donde va. Pero hay algo que pareces saber con toda certeza: la lluvia cesará. Aún así te rindes ante ella, y su humedad riega tu semilla.
A pesar de los pesares te enamoras con locura e imprudencia, como si fueras un amante inexperto. Recuerdas que así como el Rey David deseaba a Bétsabe y así como John se enamoró de Marilyn, tú eres sed y estás destinado a desear y enamorarte de la lluvia.
Decides, contra toda lógica, ahogarte en ésta lluvia milagrosa y te empapas de ella y en ella. Te dejas cubrir de su dulce humedad, de sus caderas, sus gruesas y hermosas piernas, de la suavidad de su piel de porcelana, de sus mejillas rosas, de sus moños, de sus uñas sucias, de su ombligo, de su dulce voz, de su sonrisa fugitiva, de sus senos perfectos, sus ojos... sobre todo de sus ojos, del bendito blanco de sus ojos.
Un día, la lluvia cae cerca de ti. No sólo es una imagen húmeda a la distancia, sino que es real y se encuentra cerca de ti... ¡sí! ¡Cerca de ti! 
Vives cuando la lluvia te platica sobre el mundo y los lugares que ha mojado. Te enamoras de ella y envidias ese mundo de humedades en el que vive y al que eres ajeno. Vives un poco más cuando bebes de sus besos. Son besos deliciosos, empapados en la más fresca de las gotas de rocío. Nadas en el manantial de sus deseos y te fundes en ellos. Disfrutas del calor de tu vientre cuando peleas por mantenerla junto a ti en esa efervescencia que se agita y galopa, como vapor dentro de una locomotora, cuando la sed se mezcla con la lluvia.
Vives cuando tragas su aliento. Te llenas de agua cuando sus manos recurren las grietas secas de tu egoísta y pálido corazón de traicionero. La lluvia cae del mismo cielo y se riega sobre ti. No puedes comprender lo hermoso del milagro pues te supera: ¡La lluvia cae del centro del mismo cielo carajo! Viene de lo alto hasta el suelo seco de tu corazón. Y nadas en lo más profundo de su feminidad y caes casi muerto de éxtasis.
La lluvia es soberbia y debe serlo, ha vivido atravesando los cielos y solo sabe vivir entre el sol y mundo bajo sus pies. Goza de sentir el amor de los sedientos y de la envidia de las mujeres que la miran desde abajo.


La lluvia te pregunta que te gusta de ella y no sabes que decir. No sabes cómo contestar atinadamente una pregunta con una respuesta tan extensa.
-¿Por qué te gustó? ¿Qué te gusta de mí? Pregunta coqueta la Lluvia a la Sed.
- Me gusta tus ojos. Contestas, te sientes torpe, pues todos los hombres se han enamorado de sus ojos. Pero más me gusta el blanco de tus ojos, que me recuerda a la espuma de esas olas que golpean con fuerza las playas solitarias y se arremolinan cuando el sol calienta al máximo. Suspiras.
-Me gustan tus pestañas y tus cejas, tus cejas se parecen a las líneas que dibujan los artistas debajo de su nombre cuando firman sus obras maestras, son líneas seguras y completas. Lo dices con miedo pues no sabes que quieres decir. Sólo sabes que te gusta lo hermoso que se ven sobre sus ojos.
-Mi color favorito es el azul. Le dices con esa cara de niño que pones cuando la miras. Pero me gusta más el color de tu piel. El rosa de tus mejillas cuando hacemos el amor es más bello que el más bello de todos los azules.
-Me gusta tu nariz, tan perfecta que parece haber sido tallada en mármol blanco/rosa por el más obsesivo de los escultores.
-Tus labios me gustan mucho también, pero más me gusta tu labio inferior cuando lo tengo entre mis dientes y su color verdadero, al cual sólo puedes acceder cuando los has besado por muchas horas. Lo dices mientras miras hacia arriba, recordando.
-Me encanta tu lengua y más me gusta cuando baña mi cuello o mis pezones. Me gusta tu cuello y tu cabello, me encanta olerlo y sentir como cae como lluvia de octubre sobre mi cara cuando te sientas sobre mí. Pero más me gusta olerte, me encanta tu aliento y el olor de tu cabello, me gusta el olor de tu cuello y tus axilas, el olor de los vellos que viajan de tu ombligo a tu plexo solar, me encantan el olor que nace de tu sexo y que nace de tus rodillas. Le recuerdas que el sentido del gusto activa directamente al cerebro y que olerla es tan poderoso como poner sal en una herida.
-Me gustas toda, me encanta tu cuerpo, tu cintura y tus caderas. Me gustan tus caderas de hembra, no de mujer, mujeres hay millones, tus caderas son de hembra, de ese ser femenino que podría poblar la tierra con hermosas nuevas criaturas. Me gustan tus pezones. Le recuerdas que son círculos perfectos como las dos monedas que debes dar a Caronte para atravesar el río.
-Me gustan tus piernas delicadas pero fuertes, lo suficientemente poderosas para recorrer el mundo a pie y conquistar todos los países que visites. Me gustan tus brazos que sostienen en sus extremos ese ramo de dedos delgados y femeninos que tienes por manos. Me encantan tus uñas sucias. Lo dices mientras recuerdas nuevamente el delicioso olor de sus cabellos.
-Me gusta tu espalda pero más lo hermoso que se ve el mundo cuando estoy frente a ella y lo único que miro es tu piel desnuda. Lo dices mientras cierras los ojos para recordar nuevamente la última vez que la viste y lo hermoso que luce el mundo cuando estás con ella.
-Me encanta tu vagina, sus pliegues y sus brillos, su olor y suavidad, su calor abrazador y la sensación que me da de haberlo conquistado todo, de haber alcanzado la máxima expresión de la existencia. Le recuerdas que no entendías como era posible que algunas culturas consideraran el sexo como una forma de alcanzar a dios, pues aunque encuentras el sexo delicioso nunca ha sido una experiencia religiosa. Sabes que cambiaste de opinión el día que tuviste la dicha de conocer a la lluvia y perderte del mundo a través de sus refrescantes humedades.
-Me gusta desparecer del mundo cuando estoy contigo, que no haya guerras ni sequías, ni reinos, ni fiestas ni cielo o infierno, sólo la lluvia y la sed encerrados dentro de una caja de 4 paredes. Me gustan los orgasmos que nos regalamos y el sabor de tu sudor, me gustan todos los rincones de cuerpo y toda tú. Lo dices apretando los puños como si trataran de mantener entre tus manos el recuerdo.
-Me gusta tu voz y tu mente, me gustan tus mentiras y tus trampas, me gustan tus palabras y tu vida, me gusta haberte encontrado y me gusta sentir que la semilla germina, que tal vez no estoy tan seco. Le recuerdas que alguna vez pensaste en acabar con tu vida y que agradeces a Dios cada día el no haberlo hecho porque de haber sido así, no la habrías encontrado. No habrías conocido la dicha de mirarla, olerla, sentirla, probarla, escucharla, de respirar ferozmente, de beber de su pecho, de nadar en sus labios, de existir.
-Me gusta tus dos nombres y como suenan juntos. El primero es dulce y pacífico. El segundo es poderoso como un golpe sobre la mesa. Así eres, mujer al fin, lluvia con arcoíris y lluvia con vientos huracanados.
-Pero más que nada me gusta que tengas un pésimo gusto por los sedientos sobre los que decides posarte. Lo dices para hacerla reír, porque nada te gusta más que la sonrisa honesta y sincera que logras observar cuando ella baja la guardia y deja de esconder su sonrisa. Lo hermoso que luce su rostro de lluvia cuando sonríe.
-Me gusta más que nadie, más que nada. Piensas que sólo podría haber alguien más hermosa que ella: La única persona podría ser, quizás, su hija. Lo piensas mientras la ves alejarse de ti para perderse nuevamente por varios días. 
Sabes que un día volverá a salir el sol. No habrá en el piso nada más que un corazón, o dos, o más rotos. Pero no te importa, no sabes si por egoísta o por idiota.Entiendes perfectamente que no puede contener en tus manos la luz del sol, no puedes guardar en los cajones el azul de las noches, ni puede quedar sobre tu piel el sudor para siempre. 
Le dejas de temer a la muerte, le dejas de temer incluso a la vida… sólo tienes esperanza de ver nacer tu flor y repetir la historia de amor de Romeo y Julieta. 
Aunque este sueño del amor de los amores se vuelve realidad, es finalmente, sólo un sueño. Algún día habrás de despertar. No te importa, no te importa y no te importa, aún cuando la lluvia a veces te abandona, llueven tus ojos y te vuelves a secar... no te importa continuar soñando.
La magia del primer amor radica en la idea de que nunca va a acabar. La magia del último es que ya no te importa, pues sabes que en la memoria solo hay lugarpara la eternidad.
PP

2017-06-26

Recuerdos

Estimado Miguel Zaid:

La siguiente carta no tiene orden ni partitura, es como siempre, una necesidad de hablar, y sacar de adentro (¿de dónde más Pável?) una idea que podría durar más que el cuerpo que la crea.

Es mentira que deje esto de escribir porque pasó de moda (los blogs pasaron de moda hace unos años y ahora todos andan dispersos en... no tengo idea donde).

Deje esto de escribir porque perdí mi libertad (Gracias por contestar preguntas que nadie hace querido Pável)

Por razones que no voy a describir detalladamente (mismas razones que robaron originalmente mi libertad) yo cedí eso de ser libre en nombre del amor. Originalmente escribí "en nombre de algo que yo consideraba amor" como siendo despectivo. Pero la verdad es que todo el amor es bonito y bueno, a pesar de que uno no sepa amar y vaya aprendiendo a base de golpes y verdaderos trancazos (algunos los recibes y otros los das). 

Muchos vendrán y te dirán que saben amar, pero no es cierto, no saben ni amarse a ellos mismos! Se arruinan la vida con boicots tan torpes como que la tarde los entristece, o repiten hasta el cansancio que no tienen miedo de dejar de ver a alguien que admiran cuando en realidad, se mueren de miedo. (Espero que Pável tenga un punto porque no ha dicho nada más que porque ya no escribía)

No soy un escritor por supuesto y el mundo puede sobrevivir sin mis dedos sobre las teclas. Pero escribir me hacía sentir libre, decir las tonterías que me vienen a la mente o crear mis historias me libera. Los que escriben me entenderán y sé que  tú me entiendes. (Cuando niño no entendía porque los escritores usaban seudónimos. Por qué no dejar tu nombre en los libros que escribes?! Ahora entiendo que les faltaba libertad)

Esta carta no tiene orden ni partitura, ni comas, ni puntos. Lo sé.

Esta carta sólo tiene un objetivo: agradecer.

Esta carta también tiene una duda: a quién?

A quién agradecer las ganas de escribir?! El deseo de mirar el cielo, de esperar el próximo encuentro, de enfrentar la realidad de la vida y decir la verdad a pesar de que no sea tan dulce como la mentira. A quién agradecer la imagen de una mujer que sostiene un libro de Murakami sobre sus piernas mientras sentada, frente a una pista de hielo, espera?!

Podría agradecerle a la vida, o a Dios. Podría darme a mí mismo las gracias por sentir (digo nadie me hace sentir, yo lo hago). Podría agradecerte a ti.

Escojo agradecerte a ti. Estimado Catalizador de Jerseys calurosos y palabras que terminan con N, a ti vaquero de caperuza roja y de colores con olor, a ti y a tus pasteles que saben a confeti, a ti y a tus ochos morados, a ti y a tu melancolía que lleva zapatos de tacón y moños de colores.

Gracias (Tantas letras para decir Gracias?!... pff)

Pável




FIN

Nota Pérez1: Mi reino por caminar de nuevo por ese callejón empedrado y empinado con tu mano en mi antebrazo.

2017-06-13

                                
Lerma Estado de México, Junio, 2017
Miguel Jours:

Las historias más memorables ocurren siempre sin aviso, dicen. Yo te encontré por la misma causa por la que aparecí en este universo: por casualidad. Decir que te encontré es un decir, porque estoy seguro que tú sigues buscándote y que esa búsqueda, por desgracia o fortuna, nunca va a terminar.

¿Sabes? Me gustaría enamorarme de ti tres veces. Aparecer en tus sueños e importunarte. Conocer así, tres veces el infierno y tres veces el cielo. Por ti y porque sí. Por casualidad. Por casualidad, sí, por casualidad dije… anáfora.

Me gustaría necesitarte, no como si fueras aire, que lo eres, más bien, como si fueras la más hermosa pintura de un artista que no pudo pintar más. De esta manera, explorar tus lunares cada que te miro, los cuales nunca serán míos, lo son mientras los cuento… oxímoron.

Me gustaría asfixiarte con preguntas y hártate de estar cerca. Me gustaría que me odiaras, para que así fuera difícil que me olvides. Preguntarte preguntas y escuchar las respuestas que me respondes… redundante cacofonía.

Me gustaría recorrer la sensualidad de tu cabeza, no hablo de tus pelos desalineados, ni de los listones que te colocas como si fueras un regalo, hablo de las ideas torcidas y mezcladas que nacen ahí y que pares con tus letras o palabras. Te lo he dicho antes, “no hay nada menos sexy que la falta de imaginación”… cita textual de palabras huecas.

No entiendo. Mi corazón no busca recorrerte y de entre tus ropas recoger los recuerdos de los cuerpos desnudos porque esos recuerdos se marchitan. No entiendo. Mi corazón busca recorrerte con preguntas que siempre buscas acotar, quiero pues saber de ti y de tus ideas, recolectar los recuerdos que brotan como flores de tus ideas desnudas… metáfora.

Entiendo que es más fácil desnudar un cuerpo, por instinto o porque sí, pero la mente-corazón no se desnuda de manera simple o para saciar un apetito. Falta más que alcohol u otra sustancia para que logres abrir tu mente, corazón… calambur.

Pero sobre todo… me gustaría poder inventar figuras retóricas y hacerte sonreír, o al menos palabras para que disfrutes de las letras y de esa forma, te robe el corazón en cada sonrisa, hasta el día que sea imposible que me olvides… y así, estemos a mano.



Saludos,

Pável Pérez


P.D.: Disculpa si no empiezo con saludos, pero sabes que soy mal educado y muy viejo para enderezar el tronco.

2017-03-26

Marzo 2017

Uno de los primeros recuerdos que tengo de mi papá es uno en que él está cargándome. Como parte de una tradición católica me vistieron de indito y mi papá me cargaba porque había yo perdido mi huarache.

Mi papá y yo nunca fuimos a pescar juntos o a acampar. Nunca me enseñó a rasurarme o me dio clases de educación sexual. La única "lección" que me dio en esa materia incluyó un simple aforismo: "una mujer no te deja si te la coges bien".

No explico que es "coger bien" y honestamente yo no tenía intención de continuar esa conversación así que cambie el tema tan pronto pude. (Ahora que lo pienso mis papás han estado más de 35 años juntos... iiiiiuuu!)

Mi papá perteneció a esa generación de hombres machistas y misoginos que no le tenían miedo a sus mujeres. No lo juzgo ni repruebo pero no empatabamos mucho en el enfoque que le dábamos a las cosas.

Tuvimos pues una relación que considero atípica. No Éramos un papá y un hijo, eramos como dos hermanos y casi siempre yo la hacia de hermano mayor. Es más fui yo quien le enseñó a él a manejar estándar. Mis vecinos, amigos o primos me contaban el miedo que les daba que sus madres los amenazaran con "contarle a su papá" sobre su conducta o última fechoría. Yo no le temía a mi papá, él no me pegaba. Además mi mamá era efectiva al ahorrarse el trámite de contarle algo y procedía directamente a aplicar la correspondiente madriza correctiva cuando lo consideraba prudente.

Nuestra relación fue tan atípica que en lugar de llamarle Papá le decíamos "Pérez"... o Pete o Peterson (Cuando me llaman Pérez en el trabajo me siento raro porque me parece que le hablan a mi papá) Lo regañaba porque de sus viajes siempre regresaba con toallas nuevas que se robaba de los hoteles.

Trabajamos muchas veces juntos haciendo cruces de madera. Me enseñó, sin querer, a hacer mi letra bonita porque sobre las cruces, que él luego vendía, debía colocarse la frase: "Jesús es mi Señor" a mano, con tinta negra o blanca.

Jamás fue el mejor en algo... aunque presumía de lo bien que jugaba al soccer y como todo pintaba, en su juventud, para que se convirtiera en futbolista profesional... pero se lastimó la rodilla o embarazó a mi mamá... algo así.

Oh sí... mi papá se "tuvo que casar" con mi mamá porque yo ya venía en camino. Gracias viejo por el irresponsable ejercicio de tu sexualidad!

Cuando yo era niño lo consideraba experto en matemáticas porque se sabía las tablas de multiplicar... luego me las aprendí y pues ya no.

Intentó enseñarme a jugar fútbol pero su método de enseñanza incluyó sólo repetir constantemente la siguiente frase "Eres muy pendejo! Así no!". No aprendí. ¿Por qué hablas así Pérez? Le pregunté una vez. "Yo no estoy para levantar autoestimas" me contestó el grandísimo recabrón. Acordarme de todas sus anécdotas me hace reír.

La única herencia que me dejó fue "irle al Cruz Azul" y pues... no tengo que explicar que ese negocio no ha terminado bien. Aunque también me dejo siempre tomar mis decisiones y hacer mi voluntad.

Era muy choro y bastante desmadroso (caigo en la cuenta que describir a tus padres es engañoso porque, sin querer, te describes a ti mismo).

Nunca fue el empleado del mes o salió en un periódico por ganar algo. Nunca recibió un diploma, no fue ejemplo o modelo a seguir. Pero carajo! Era mi papá!Y se siente culerísimo saber que jamás volverá a sentarse en la orilla de mi cama para despertarme acariciando mis cejas un domingo por la mañana.

Nos vemos cuando nos integremos de nuevo con la eternidad mi querido Pérez.

2016-05-22

X-Men

Resulta que ya vi X-Men Apocalypse.

Esperaba la entrega con muchas ansias y no salí defraudado (no soy crítico profesional de cine, soy sólo un cinefilo wannabe así que no se pongan exquisitos por favor). Ésta película se ha ganado no solo mi corazón (cerrado por derribo) sino también 4 estrellas de 5 en la escala P&P.

Por qué no le dí 5 de 5? Aquí abajo las respuestas (spoiler alert: on).

1. Drama: Too much drama is too much drama even for me, I'm a drama queen. O sea... pagué las palomitas light  para ver sangre, no para ver llorar a Magneto! Si hubiera buscado feelings sólo necesitaba recordar todas las liguillas que ha perdido el Cruz Azul.

2. Wolverine: Me engañaron con el último trailer! Me hicieron pensar que el señor de los huesos de adamantium era importante en la película pero no hace más que un estúpido cameo. Sí, estúpido! Desde "X-Men Origins: Wolverine" no me sentía decepcionado del "Lobezno". Sí, a todas las "palabras" les pongo comillas porque así se ven más "interesantes". Hicieron lo mismo con Júbilo... málditos guionistas del diablo los culpo por todo lo malo que hay en mi vida!!!!

3. Science fiction is not scientifically correct: Entiendo que la historia está basada en una historieta para niños y hombres gordos que pasan sus tardes solos acompañados de sus lágrimas *moans as a little girl* peeeeeeeeeeeero ¿Cómo diablos un tipo ordinario puede matar a dos personas con una sola flecha de madera?!!!! ¿Por qué cuando magneto atrae todo el metal del mundo la gente conserva sus cinturones? Y más importante ¿por qué diablos no me acuerdo de todos los eventos presentados en la película si para 1981 yo ya estaba vivo?... ok... esto último no.

4. Jean Grey (Me refiero a Phoenix, si escribí mal el nombre es porque me da flojera abrir Google). Es guapa y así... pero tiene la gracia de un bote de basura... daba más flojera que la lectura de las efemérides que escuchaba en la primaria cuando hacíamos "Los honores a la bandera"... ya expliqué que me gustan las "comillas". Digo, el papel de Jean en la película es importantísimo porque es quien se madrea a Apocalypse y aún así hay más presencia y cabronez en personajes más irrelevantes como Tormenta *babea* o Psyloque *babea más* que en ésta güerita *se seca la baba*.

5. Las espantosas equis! (Tenemos más cuates de provincia señor Aguilera?). Entiendo que la película es de los X-Men... no necesito ver X en todos lados... no sean ridículos...

En fin. Ame a todos los personajes pues se veían guapísimos y sensuales (menos Jean Grey por dios!) incluso a Bestia en modo Bestia pues ya no parecía un gatito como en First Class. No extrañe a Halley Berry (otra vez la flojera de abrir Google) en el papel de Storm y me gustó que siguieran la tendencia de hacer las películas un poco más obscuras y que haya sangre roja derramada *inserte emoticon de diablo aqui*.

En resumen, la película me encantó aunque llegué tarde y me perdí de los primeros 30 segundos y tal vez por eso no entendí la trama.

2014-03-13

Destilación

Si puedes, toma los sudores pasajeros
que exudaban las noches en tus brazos.
Inunda, mi amor, mi amor en todos ellos,
disuelve ese amor y agita hasta el hartazgo.

Calienta a hervor la caja de pandora
que alberga mi amor todo disuelto.
Destila la alegría, la luz de aurora,
¡Qué vuelen los vapores del contento!

Destila al calor de los recuerdos
de este amor, mi amor, todas las risas.
Separa del amor a fuego lento,
el placer y el olor de tus caricias.

Enfría ésta solución,
que más que solución es un problema.
Enfría lo que queda de este amor,
que cambiara de forma, será anatema.

La solución agitada y dolorida,
al cabo de cien noches en el frío,
se volverá espesa, presa del hastío.
Deja de agitar y ahora espera.

Si puedes, filtra los cristales todos rotos,
de ésta mole amorfa y deformada,
lávalos con el agua de mis ojos,
y sécalos, en un horno Torquemada.

Tendrás ahora un polvo amarillento,
que recuerda a las cenizas de los muertos.
Tíralo a la mar de los amores eternos,
o mézclalo con la arena del desierto.

Haz un balance de materia y energía,
del antes y después de esta aventura.
Tendrás más penas que orgasmos o alegrías,
y de premio, un amor eterno que no dura

2012-10-27

Enviar la siguiente carta al futuro.

Estimado Pável:

Hola, escribo para saludarte. ¿Qué haces? ¿Te sigues quejando de todo? Me gustaría saber si has cambiado y eres más agradecido, recuerdo que eres un ingrato crónico.

¿Sigues siendo un sentido? Me pregunto si aún piensas que la gente anda por ahí queriendo hacerte daño. Ojalá todo sea sólo producto de tu imaginación.

Has, por fin, decidido ser feliz y lo eres? Ya disipaste los fantasmas que te evitan tomar ciertas decisiones? O vinieron otros y las tomaron por ti?

Te has dejado ya de esas pretenciones tontas e insensatas? Esas que te hacen blofear y presumir para esconder lo pequeñito que te sientes? Seria bueno saber que ya eres más humilde. Controlas tu caracter? O es el que te controla a ti? Recuerdo que a veces bastaba una palabra para tumbarte de tu monticulo de felicidad. O un gesto de algun débil para hacerte enojar como gorila.

Cuentame, dime si ya superaste todos tus traumas y miedos. Te sigues quejando de estar viejo?. No me digas por favor que ya no tienes erecciones, según tú, eran lo único por lo que valia la pena existir. Dime si ya usas tu tiempo correctamente para recoger recuerdos y no lo malgastas durmiendo o viendo televisión.

Dime si ya dejaste de fastidiar la vida de los demás para cumplir tus propios caprichos y deseos. Dime si te sigues dejando fastidiar y pisotear por aquellos que cumplen sus sueños contigo? Sigues creyendo que es la soledad lo único que te rodea? Ese cuentito barato de estamos solos en el universo? Sigues creyendo que dios no existe? O ahora crees en él porque de verdad estás sólo, enfermo o perdido?

Ya le hablas a tus padres para decirles que los quieres? Buscas a tus hermanos para darles un consejo o escucharlos? Dime que la respuesta es sí. Te escribo con gusto y espero tu respuesta. Un abrazo.

Te lo digo hoy, porque estoy enojado contigo.

Tu yo del pasado.