2017-08-02

La niña-niño de moño mostaza


Esta niña-niño es particular (como todos los demás)

La conocí por las coincidencias de las nuevas tecnologías. Apareció en mi vida un 27 de Mayo. Es raro. Con excepción de mis padres, ella es la única persona que recuerdo haya yo conocido en esa fecha. Es poco común que yo recuerde los nombres de las personas y mucho menos el día que aparecieron en mi vida. Es raro.

No sé si aún existe en mi sangre la materia esa que logra hacer que las personas se sientan enamoradas. Pero pude sentir algo... en las grietas de las ruinas de mi corazón apareció de nuevo un poco de humedad. Creí haber encontrado pues a mi alguien especial. Spoiler alert: No fue así.

Esta vez no fui detrás de ellas porque fuera particularmente hermosa o porque su cuerpo fuera increíblemente sexy (Aunque sus ojos son hermoso, su nariz en forma de bolita es adorable y casi juro que está buenísima aunque se empeñe en cubrir su cuerpo para que nadie lo note). Fui detrás de ella porque la encontré lista, misteriosa y nostálgica; como una sala de estar durante el ocaso, cuando sólo hay silencio, un libro y la realidad exagerada. Realidad exagerada.



Me mató cuando me dijo "nos vemos la siguiente semana". La siguiente semana nunca llegó. Me dijo que yo le gustaba, pero cambio de parecer por razones que nunca sabré ni quiero saber. Yo no le mentí, -quería quererla querer-.

Me arriesgué a dejar atrás la pastosa y pegajosa necedad de asegurar que ya conozco todas las putas historias de amor. Perdí. Otra vez.

En realidad no perdí nada. Sólo la ilusión de sentirme lleno de ilusiones.

Moría por encontrarme entre sus letras... soñaba con su lápiz y sus palabras... y de nuevo el reloj marcó la hora de siempre: "Falta un cuarto para la nada o son 15 a las nunca".

Y de nuevo, se pintaron las paredes de mi roto corazón, para que la niña-niño viniera de noche a pintar el graffitti de siempre "NO HAY NOSTALGIA PEOR QUE AÑORAR LO QUE NUNCA JAMÁS SUCEDIÓ" en letras rosas esta vez.

Ella es poderosa, como una tonelada de bombones de colores que caen sobre uno para partirte en chingos de pedazos. Pero por alguna razón no se la cree. La misma puta historia de las madres que hechizan a sus hijas con el afán de "protegerlas" y se las chingan.

Ella es hermosa (no que no te interesaba su físico?) de una manera casi mágica, cuando ríe parece que llora y su piel blanca la hace lucir enferma, aunque no lo está.

Ella es joven. Y no puedo culparla por eso... porque un día se le quitará y podrá ver con más serenidad... ni modos. Habría sido chido o no.

Cómo sea, me mintió, como todas y esa es la parte de la desilusión. Soñaba con que fuera especial y dijera la verdad. No la culpo, ese hábito cuesta mucho esfuerzo.

"Pero más sin en fin" la vida sigue y ahora no me queda más que mirar sus fotos una y otra vez, para preguntarme cada vez: "What if?"



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